Costa Rica Extremo – Aventura en Tirolesa-Canopy

Hablar de Costa Rica es hablar de eco-turismo, en donde es posible conocer un país y al mismo tiempo disfrutar de su bio-diversiad, flora, fauna, hermosos paisajes y experiencias de aventura.

Costa Rica ofrece un montón de actividades para viajeros aventurados y una de tales aventuras es el recorrer sus bosques tropicales a través circuitos de tirolesas también conocidas como canopy mismas que nos decidimos a buscar alguna zona de tirolesas en nuestro recorrido desde San José hacia el volcán El Arenal para el cual teníamos una reservación de cabañas en un hotel de montaña ubicado a las faldas del volcán.

Todas las recomendaciones apuntaban Canopy San Luis, un tour ubicado a la mitad de nuestro trayecto el cual está conformado por un sistema de tirolesas totalmente seguras en la cual es posible recorrer el bosque virgen disfrutando de la flora y fauna con ese ambiente nuboso que sólo un bosque tropical puede ofrecer.

Durante la aventura pudimos apreciar el increíble Río Cataratitas que junto con el recorrido en tirolesas harán que te deleites de la frescura del bosque.

Lo que nos gustó mucho de la actividad fue que al final incluía una comida típica de Costa Rica (Casado) que desde luego se recomienda tomarla al final si no quieres pasarla con nauseas durante todo el recorrido. Otro punto importante fue la seguridad que sentimos al desplazarnos entre cada plataforma pues el personal siempre estuvo al pendiente de que tuviéramos los arneses bien puestos a parte que te dan todo el equipo necesario para que la actividad sea segura.

El recorrido ofrece 12 lineas de tirolesas /canopy entre 18 plataformas de las cuales la mayoría está montada entre los arboles siempre a las alturas. De igual manera incluye un péndulo (Tarzan Swing) y la gran tirolesa de 550 metros (Superman). Para iniciar el recorrido caminamos entre senderos elevados totalmente seguros suspendidos entre cables hasta llegar al inicio del recorrido (la tirolesa más alta) ya que el restaurante que es la parte en donde te recibe el personal es realmente el destino final de las tirolesas.

En cada una de las plataformas nos recibió el personal que está a cargo del recorrido, éstas personas siempre estuvieron muy concentradas en nuestra seguridad ya que en cada llegada a la plataforma aseguraban nuestros arneses al arnés principal antes de volver a colocarlo al siguiente riel. En verdad muy profesionales.

Cada que esperábamos sobre una plataforma pudimos apreciar nuestro entorno justo en medio del bosque que a nuestro sentir parecía selva ya que la densidad de la flora era basta.

Una vez que aseguraban nuestro arnés al siguiente riel era algo mágico pues el sonido de la polea sobre el cable, la velocidad y el paso sobre y a través de la vegetación se sentía padrísimo!

Los recorridos entre cada plataforma varían pero relativamente muy rápidos.

Una de las sensaciones mas intensas fue cuando llegamos a la plataforma del (Tarzan Swing) el cual es un péndulo hecho con un cable sostenido de un árbol bastante alto inclinado hacia un barranco que al estar tendido sobre Él sientes que ya valió!

3 Personas se encargaban de ajustar los arneses al cable y entre los tres te elevan y te lanzan con vuelo hacia el barranco. La sensación es una mezcla de adrenalina con arrepentimiento de que ya no hay vuelta atrás! pero la verdad volveríamos hacerlo una y otra vez se siente chidisimo!

Durante todo el circuito siempre contamos con casco y todas las medidas de protección necesarias para estar totalmente seguros. En el circuito nos tocó una tripulación de una aerolínea que eran super divertidos, ya que aparte de disfrutar del recorrido también te ríes bastante al ver las caras y los gritos de cada uno que se cuelga de la tirolesa.

Definitivamente nuestra estancia por Costa Rica sin el circuito de tirolesas no hubiera sido la misma.

Si padeces de enfermedades cardíacas ni lo intentes pues no es apto para cardíacos jaja.

Al final del recorrido tomamos la última tirolesa, la cual es un cable con una distancia de 800 metros cuyo destino es el restaurante eh inicio del recorrido por los senderos.

En ése cable cuelgas con doble polea en donde vas prácticamente acostado como si fueras super man, eh ahí el nombre de ésa tirolesa.

¿Que se siente?… mejor dicho que no sientes! si eres creyente te avientas todo el rosario en los primeros metros pero ya después te dejas llevar por la adrenalina aunque el ruido de las dos poleas y la velocidad a la que vas entiendes el motivo por el cual debes de subirte en ayunas jajaja.

Parecerá eterno el recorrer los 800 metros en modo superman pero una vez que logras ver el final te das cuenta que te vas a salvar. ¿Creen que estamos exagerando? saben lo que son ñañaras? algo así se siente jaja.

Al final topas con un freno sobre el mismo cable donde se dispone de una soga con la que el personal podrá llevarte hasta el final y ponerte nuevamente con los pies en la tierra y totalmente A SALVO!

Al terminar el circuito el hambre estaba por los cielos, y haber visto el restaurante al inicio del recorrido nos abrió aún más el apetito, por eso sin pensárnoslo dos veces fuimos los primeros en regresar para ordenar nuestra comida pero eso sin antes tomarnos la obligatoria selfie en pareja afuera del restaurante. «Los botes de basura quedaron perfectos» jaja.

Para variar ordenamos el tradicional platillo de Costa Rica «Casado» algo verdaderamente delicioso que incluye: frijoles, arroz, plátano, palmito, huevo y principalmente carne de vacuno, pollo, cerdo o pescado. Por si no fuera suficiente la delicia de ése platillo queremos decirles las las aguas frescas en Costa Rica son de lo mejor y sobre todo heladas!

El cambio de sabores entre lo salado y lo dulce en el mismo platillo es lo que le da al Casado el título de «manjar» ya que el cambio constante de sabor pone a tu paladar al máximo, pero los plátanos fritos son la cereza del pastel.

Una vez disfrutada la deliciosa comida vimos como preparaban en una mesa el colado de café se veía que estaba muy bueno así que no dudamos en pedir uno.

Resulta que el aparato se llama «Chorreador de café» el cual es una tradición en el estilo de vida costarricense, una simple técnica de preparar su café que junto con el sabor del café que ahí se fabrica fue lo mejor para disfrutar del ambiente fresco del bosque.

Ésta fué nuestra aventura por San Luis Canopy la cual concluimos para continuar nuestro recorrido a la región de «La Fortuna» para hospedarnos en unas cabañas a las faldas del volcán Arenal.

A continuación les compartimos nuestra experiencia en video desde nuestro canal de YouTube:

¿Y tu has realizado la actividad de tirolesas en algún otro país? Cuéntanos tu experiencia…

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